Baja California se convirtió en estado el 16 de enero de 1952, por el decreto que reformó los artículos 43 y 45 constitucionales; antes era territorio federal. Su capital es Mexicali y su ciudad más poblada, Tijuana. A los municipios históricos —Ensenada, Mexicali, Tecate, Tijuana y Playas de Rosarito— se sumaron en los últimos años San Quintín, separado de Ensenada en 2020, y San Felipe, escindido de Mexicali y en funciones desde 2022. Es un mapa político reciente, todavía en ajuste.
La economía está atada a Estados Unidos. Según Data México, los principales productos de exportación del estado son monitores y proyectores, instrumentos médicos y vehículos para transporte de mercancías, y Tijuana concentra la mayor parte de las ventas internacionales, seguida de Mexicali y Ensenada. A la manufactura se suman la agricultura del valle de Mexicali —cebolla y espárrago verde—, el comercio y el turismo, además del Valle de Guadalupe, la principal región productora de vino del país.
Comunicar en Baja California significa hablar con audiencias cuya economía y vida cotidiana están ligadas a la frontera, y que miden servicios, empleos y marcas con referentes de ambos lados. Hay temas estructurales que atraviesan al estado —agua, cruces fronterizos, vivienda, seguridad como tema de agenda—, pero cada ciudad los vive distinto. El ecosistema informativo tiene además tradición propia, con diarios como El Mexicano, Frontera y La Voz de la Frontera, y el semanario Zeta.
Fuentes consultadas