El municipio se fundó el 22 de septiembre de 1826 como Valle de la Purísima Concepción y adoptó el nombre del doctor José Francisco Arroyo, canónigo de la Catedral de Monterrey e integrante del primer Congreso Constituyente de Nuevo León. Obtuvo la categoría de ciudad en 1877. En 1915, durante la Revolución, fue durante unos 45 días sede del gobierno encabezado por Eulalio Gutiérrez. Sus fiestas mayores son el 22 de septiembre y el 8 de diciembre.
Está en el altiplano del sur, en la zona que la Secretaría de Turismo estatal llama ixtlera, con clima seco y vegetación de mezquite, lechuguilla, nopal y candelilla. Entre 2010 y 2020 la población creció 1.81%. Data México, con base en CONEVAL 2020, reporta 44.8% de la población en pobreza moderada y 12.6% en pobreza extrema, y el municipio recibe remesas del extranjero. La migración ha marcado a muchas familias.
Aquí la comunicación pública no puede depender solo de redes sociales. Hay que llegar a localidades dispersas donde la señal, el transporte y el tiempo condicionan todo; la radio, las reuniones comunitarias, los comisariados y la presencia en persona siguen siendo decisivos. Los temas de agenda son estructurales: agua para consumo y cultivo, caminos, salud, programas sociales y vínculos con quienes viven fuera.
Fuentes consultadas