El nombre viene del antiguo Valle de San Felipe de Jesús de China, en honor al primer santo mexicano, un misionero franciscano destinado a China desde Manila. El asentamiento surgió hacia 1710 para atender necesidades pastorales y fue elevado a villa en 1812. Se ubica en el extremo noreste de Nuevo León, en las llanuras que comparte con Tamaulipas, a unos 116 kilómetros de Monterrey, con el río San Juan como eje de su territorio.
La ganadería es la actividad principal, con bovinos, caprinos y equinos de registro, seguida de la agricultura de sorgo y trigo, algunas maquiladoras de confección y la industria cárnica. El cabrito y los tacos de carne asada forman parte de su identidad. Entre 2010 y 2020 la población se redujo cerca de 9%, según Data México, y más habitantes se atienden en centros de salud de la Secretaría de Salud que en el IMSS.
La presa El Cuchillo-Solidaridad, inaugurada en 1994 sobre el río San Juan y operada por Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey, conecta a China con la agenda hídrica del estado; el acueducto El Cuchillo II, de más de cien kilómetros, amplió esa relación. Para comunicar aquí hay que sostener dos conversaciones: la local, con ganaderos, familias y comunidades dispersas, y la regional, sobre agua y desarrollo, donde China necesita voz propia y datos claros.
Fuentes consultadas